Buenos Aires convirtió sus calles en una fiesta del running con más de 31.000 corredores

El medio maratón porteño reunió a participantes de las 24 provincias y de 55 países, combinó historias personales con una multitudinaria celebración deportiva y tuvo como gran protagonista al etíope Yomif Kejelcha, que estableció un nuevo récord mundial.

Desde antes del amanecer, Buenos Aires comenzó a prepararse para una de las mayores fiestas deportivas del año. Cerca de las 6 de la mañana, miles de corredores llegaron hasta la zona de Dorrego y Figueroa Alcorta para participar del Medio Maratón de Buenos Aires, cuya largada estaba prevista para las 8.

El frío no logró frenar la convocatoria. Con apenas 5 grados durante la madrugada, 31.193 participantes se prepararon para recorrer los 21 kilómetros de una competencia que atravesó algunos de los lugares más emblemáticos de la Ciudad.

La carrera tuvo además un componente histórico. El etíope Yomif Kejelcha estableció un nuevo récord mundial de medio maratón al completar la distancia en poco menos de 57 minutos. Su actuación fue el momento deportivo más destacado de una jornada que tuvo como verdadero protagonista colectivo al running.

El recorrido llevó a los atletas desde Palermo hacia distintos sectores del centro porteño. El Obelisco, la avenida 9 de Julio, la Casa Rosada, los Bosques de Palermo y el Teatro Colón formaron parte del paisaje de una competencia que convirtió las calles en un escenario deportivo.

En la zona de largada se mezclaron corredores experimentados y aficionados que afrontaban por primera vez el desafío de completar un medio maratón. También estuvieron familiares y amigos, que acompañaron los minutos previos con abrazos, fotografías y mensajes de aliento.

La diversidad fue otra de las características de la prueba. Hubo representantes de las 24 provincias argentinas y participantes provenientes de 55 países. Los corredores extranjeros representaron el 22% del total de inscriptos.

Cada mención de una provincia o de un país durante la ceremonia previa a la largada generó aplausos y ovaciones. La música, los anuncios y la expectativa fueron elevando la tensión hasta que, a las 8, comenzó oficialmente la competencia.

A lo largo del circuito, miles de espectadores se ubicaron en puntos estratégicos para alentar a los corredores. El Obelisco fue uno de los principales centros de concentración del público.

Así, el Medio Maratón de Buenos Aires combinó una hazaña deportiva de alcance mundial con miles de historias personales. Para algunos fue una carrera contra el reloj; para otros, simplemente el desafío de llegar a la meta. Todos terminaron formando parte de una misma celebración.

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