Empresarios y economistas reclamaron una reforma tributaria para impulsar la inversión
Expertos y representantes del sector privado coincidieron en que la elevada presión fiscal, la burocracia y algunas regulaciones dificultan la competitividad argentina. Nadin Argañaraz estimó que la carga tributaria legal alcanza el 48% del ingreso potencial de un trabajador promedio.

La necesidad de reducir la presión impositiva y modificar un sistema tributario considerado poco favorable para la inversión fue uno de los principales ejes de debate durante el ciclo “Democracia y Desarrollo”, organizado por Clarín en el Malba. Economistas, dirigentes sindicales y empresarios coincidieron en que la Argentina necesita cambios estructurales para recuperar competitividad y atraer inversiones.
Nadin Argañaraz, presidente del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), planteó una de las cifras más contundentes de la jornada. Según explicó, un argentino promedio enfrenta una carga tributaria legal equivalente al 48% de su ingreso potencial. La presión tributaria efectiva, en cambio, se ubica en torno al 26%. La diferencia responde, entre otros factores, a la evasión, la informalidad y las exenciones.
El economista también destacó la reducción del gasto público registrada desde 2023 y la calificó como “inédita”. Según su análisis, aproximadamente dos tercios de ese ajuste se destinaron a eliminar el déficit fiscal y el tercio restante permitió compensar la menor recaudación.
César Litvin cuestionó particularmente la estructura del sistema tributario y aseguró que existe un “sesgo anti inversión”. El especialista apuntó contra los regímenes de retenciones y pagos a cuenta y cuestionó con dureza el impuesto a los Ingresos Brutos. Según sostuvo, este tributo genera distorsiones y afecta especialmente a las empresas.
La discusión también alcanzó al mercado laboral. Daniel Funes de Rioja reclamó una modernización de la legislación para reducir la denominada “industria del juicio” y mejorar las condiciones de las pequeñas y medianas empresas. Gerardo Martínez, secretario general de la UOCRA, respondió que el Gobierno adoptó una mirada excesivamente ideológica sobre el sindicalismo y reclamó construir un nuevo contrato social.
Luciano Laspina puso el foco en el futuro demográfico del país y sostuvo que Argentina debe aprovechar las próximas décadas para construir una economía capaz de sostener a una población cada vez más envejecida. Para ello, señaló como prioridades la infraestructura y la educación.
Los empresarios también reclamaron cambios. Federico Braun, Mariano Bosch, Andrés Graziosi e Ignacio Costa coincidieron en señalar que los impuestos afectan la rentabilidad y la competitividad.
Braun sostuvo que la carga fiscal es uno de los factores que más inciden sobre los resultados de las compañías, mientras Graziosi valoró que la discusión tributaria haya vuelto al centro de la agenda.
Bosch pidió concentrarse en mejorar la eficiencia productiva y cuestionó además las restricciones de la actual Ley de Tierras. Costa, en tanto, señaló que la previsibilidad constituye una condición indispensable para que Argentina pueda atraer inversiones y competir internacionalmente.
