La desaparición invisible tras los terremotos en Venezuela: familias buscan a chicos rescatados sin información oficial
El pedido desesperado de un padre que busca a sus hijos gemelos expuso una situación que se repite entre damnificados: niños retirados de zonas afectadas por los derrumbes cuyo destino se desconoce. Organizaciones sociales reclaman registros claros y respuestas del Estado.

La tragedia provocada por los terremotos en Venezuela abrió un nuevo drama para cientos de familias que, además de haber perdido sus hogares, enfrentan la incertidumbre de no saber dónde están sus hijos. El caso de dos gemelos rescatados de un edificio colapsado en La Guaira puso en evidencia una problemática más amplia: chicos trasladados por equipos de emergencia cuyo paradero todavía no fue confirmado.
La situación comenzó a conocerse cuando Anyela Salerno, ex Miss Mundo Venezuela, difundió en sus redes sociales el pedido desesperado de Luis Peña, padre de Matías y Mateo, dos niños que se encontraban en la torre OP 25 de Tanaguarena cuando se produjo el derrumbe. Según relató, un rescatista le informó que había logrado sacar a los menores con vida y que luego habían sido trasladados a Caracas, pero desde entonces no volvió a tener noticias.
El mensaje se viralizó rápidamente y generó una ola de testimonios similares. Decenas de familiares comenzaron a comunicarse con Salerno para denunciar que tampoco tenían información sobre niños rescatados durante la emergencia. La mujer inició recorridas por hospitales, refugios y hogares de asistencia, aunque hasta ahora no logró reconstruir el recorrido de muchos de ellos.
El principal reclamo apunta a la falta de información oficial. Según denuncian familiares y organizaciones sociales, durante las primeras horas posteriores a los derrumbes hubo fallas en el registro de las personas trasladadas. Algunos datos fueron anotados en papeles y otros directamente no quedaron documentados.
“Fue una catástrofe total, a la que no estamos acostumbrados. Muchos niños fueron llevados a hospitales sin un registro”, explicó Salerno, quien advirtió que la falta de información alimenta rumores sobre posibles ubicaciones en distintos centros de salud de Caracas y Valencia.
El gobierno venezolano mantiene reserva sobre la cantidad de menores afectados y no informó públicamente cuántos niños fueron rescatados, cuántos quedaron huérfanos ni dónde se encuentran actualmente. De manera extraoficial, autoridades indicaron que los menores serían registrados mediante códigos QR para proteger sus datos y evitar entregas indebidas.
Organizaciones vinculadas a la asistencia de niños señalaron que la mayoría de los sobrevivientes continúan junto a familiares. El sacerdote Nicola Villano Tambasco, presidente de la fundación “Luchemos por la Vida”, explicó que los organismos estatales primero deben localizar familiares cercanos antes de derivar a los menores a instituciones de cuidado.
Según el religioso, los niños que quedaron sin familiares deberán atravesar procesos judiciales y medidas de protección antes de ser enviados a hogares de asistencia. Sin embargo, aseguró que aún no existe información precisa sobre cuántos menores podrían necesitar alojamiento.
La falta de respuestas oficiales mantiene la angustia entre las familias. Mientras algunos padres continúan buscando entre hospitales y refugios, organizaciones civiles preparan espacios para recibir a posibles huérfanos. El caso de los gemelos Matías y Mateo se transformó así en el símbolo de un problema mayor: el vacío de información sobre los chicos que sobrevivieron a la tragedia.
