El nuevo mapa productivo argentino: Neuquén y CABA aparecen como ganadores
Un análisis sobre el impacto del cambio económico plantea diferencias profundas entre las provincias según su capacidad productiva, exportadora y de adaptación al nuevo escenario.

El proceso de transformación económica impulsado por el Gobierno de Javier Milei comenzó a generar diferencias cada vez más marcadas entre las provincias argentinas. Un análisis sobre la estructura productiva ubicó a la Ciudad de Buenos Aires y Neuquén como los distritos con mejores perspectivas, mientras que Formosa y La Rioja aparecen entre los más expuestos.
La comparación toma en cuenta factores como capacidad exportadora, generación de recursos propios, estructura productiva y posibilidades de aprovechar nuevas oportunidades económicas.
Neuquén se destaca principalmente por el desarrollo de Vaca Muerta, uno de los proyectos energéticos más importantes del país. El crecimiento de la producción de petróleo y gas convirtió a la provincia en uno de los principales polos de inversión y generación de divisas.
En el caso de la Ciudad de Buenos Aires, su peso económico está vinculado a los servicios, las finanzas, la actividad empresarial y una estructura más diversificada.
En el extremo opuesto aparecen provincias con mayor dependencia de transferencias nacionales y menor capacidad de generar ingresos propios. Formosa y La Rioja enfrentan mayores dificultades para adaptarse a un modelo basado en inversión privada, exportaciones y reducción del gasto público.
El gobernador riojano Ricardo Quintela anunció recientemente que volverá a emitir “chachos”, una cuasimoneda provincial, para afrontar aumentos salariales, una decisión que refleja las tensiones fiscales que atraviesan algunos distritos.
El nuevo escenario económico plantea un desafío federal: mientras algunas regiones pueden beneficiarse del boom energético y exportador, otras deben redefinir sus estructuras productivas.
La diferencia entre provincias podría profundizarse si la recuperación económica avanza de manera desigual y si los sectores vinculados a recursos naturales y exportaciones concentran las mayores inversiones.
