La Justicia bonaerense al límite: cuatro vacantes en la Corte y 200 juzgados sin juez

La Suprema Corte de la provincia de Buenos Aires funciona con solo tres de sus siete integrantes desde hace más de 800 días, lo que obliga a convocar conjueces en cada uno de los casos que debe resolver el máximo tribunal bonaerense. La situación es estructuralmente insostenible: para alcanzar el quórum mínimo de cuatro votos, Torres, Soria y Kogan necesitan siempre al menos un juez suplente, y si hay discrepancias entre ellos pueden requerirse hasta cuatro conjueces por expediente. La primera vacante se produjo en enero de 2020 y ninguna de las cuatro fue cubierta.
El problema excede a la Corte. En los 20 departamentos judiciales de la provincia hay 200 puestos de magistrados sin cubrir, de un universo de 1.300 cargos totales. En 2024 el déficit llegó a 700 vacantes; desde entonces se cubrieron 415 bajo las gestiones de Julio Alak y el actual ministro Juan Martín Mena, pero el ritmo es insuficiente. El presidente del tribunal, Sergio Torres, ya exhortó formalmente al Ejecutivo y al Senado provincial a actuar con urgencia, advirtiendo que “postergar las designaciones es debilitar el sistema”.
El nudo es político. Para completar la Corte, Kicillof necesita acordar con La Cámpora y con Sergio Massa, y ese acuerdo no aparece. “Está todo trabado en la política”, reconocen fuentes oficiales. El gobernador tiene el mandato de resolver la crisis antes de que finalice su gestión, pero los tiempos legislativos y las tensiones internas del peronismo bonaerense complican cualquier salida rápida. Mientras tanto, la administración de justicia en el distrito más poblado del país sigue operando en modo de emergencia permanente.
