Megatemplo mormón en Buenos Aires: el arzobispo alerta por el impacto en el patrimonio histórico

La construcción del edificio religioso en pleno centro porteño enciende la polémica por sus efectos sobre iglesias y edificios históricos del entorno.
El arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, encendió la alarma por el impacto que podría tener la construcción de un megatemplo de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días —conocida como iglesia mormona— en una manzana histórica del centro porteño. “No quiero ni imaginarme lo que puede generar otra edificación”, advirtió el prelado, en referencia a las consecuencias de continuar con las obras en el lugar.
García Cuerva vinculó directamente las grietas detectadas en la iglesia de Santa Catalina con las obras en curso en Viamonte, señalando que el patrimonio edilicio histórico de la zona ya está sufriendo daños visibles. Su declaración instala la preocupación sobre qué ocurriría si avanzara la construcción de un edificio de mayor envergadura en la misma manzana.
El caso abre un debate sobre los límites que debe tener la expansión edilicia en zonas de alto valor patrimonial, donde conviven edificios históricos de distinta escala y antigüedad. La normativa urbanística porteña contempla protecciones para el patrimonio, pero su aplicación efectiva depende de controles que no siempre logran anticiparse a los daños.
La polémica también tiene una dimensión religiosa e intercultural: la instalación de un gran templo mormón en el corazón histórico de Buenos Aires genera tensiones en un espacio urbano donde la presencia de la Iglesia Católica tiene una carga simbólica y arquitectónica muy arraigada.
