El Gobierno celebra el superávit, pero siguen la caída salarial y la crisis del consumo

El Ministerio de Economía destacó que abril volvió a cerrar con superávit fiscal, pese a una menor recaudación tributaria. El resultado representa cerca del 0,5% del PBI y mantiene al Gobierno dentro de las metas acordadas con el Fondo Monetario Internacional.
El oficialismo apuesta a mostrar orden fiscal como principal activo político y espera además un nuevo desembolso del FMI en las próximas semanas. En paralelo, el Banco Central ratificó que no avanzará por ahora con la eliminación total del cepo para empresas ni rescatará a compañías endeudadas en problemas.
Sin embargo, los indicadores económicos siguen reflejando dificultades en la actividad y en los ingresos. Los salarios registrados volvieron a perder contra la inflación en marzo y acumulan siete meses consecutivos de deterioro frente al IPC. La pérdida de poder adquisitivo continúa afectando el consumo masivo y golpea especialmente a sectores medios.
Una de las compañías que reconoció ese impacto fue Farmacity. La cadena informó pérdidas operativas durante el primer trimestre y advirtió que la caída del consumo, la inflación y el aumento de costos complican la recuperación del negocio. La empresa además señaló que no espera mejoras significativas en el corto plazo.
A las tensiones económicas se sumaron críticas de las cerealeras por un fuerte aumento en el precio del gas importado aplicado antes de una subasta clave de GNL. El sector reclamó previsibilidad y cuestionó el efecto de la medida sobre la competitividad exportadora argentina.
