El Gobierno recorta fondos universitarios a horas de la marcha y califica la protesta de “influenciada por la política”
La administración de Milei vuelve a reducir el presupuesto para las universidades públicas justo cuando miles se preparan para salir a la calle. La tensión entre el Ejecutivo y el sector educativo llega a un nuevo pico.

A horas de una nueva marcha universitaria, el Gobierno nacional decidió insistir con los recortes al financiamiento de las universidades públicas y rechazó la validez de la protesta al afirmar que está “fuertemente influenciada por la política”. La postura oficial sostiene que la Ley de Financiamiento Universitario no está vigente, lo que le da margen para rediscutir el presupuesto del sector sin estar obligado a aplicar los aumentos que la ley establecía. Desde las universidades y los gremios docentes, la lectura es diferente: los recortes afectan el funcionamiento cotidiano de las casas de estudio, desde los salarios hasta los servicios básicos. La marcha de este martes busca instalar nuevamente el tema en la agenda pública y medir la capacidad de movilización del sector, que el año pasado logró una convocatoria masiva que sorprendió al propio Ejecutivo. El Gobierno, por su parte, apuesta a deslegitimar la protesta encuadrándola como un acto político más que como un reclamo genuino. Entre esas dos lecturas, el debate sobre el futuro del sistema universitario público sigue sin resolverse.
