El aumento del gasoil impacta en el transporte y ya recortan frecuencias de colectivos
La suba de costos obliga a las empresas a ajustar servicios y en algunas líneas la reducción alcanza el 20%, afectando a miles de usuarios.

El incremento sostenido en el precio del gasoil comenzó a trasladarse con fuerza al sistema de transporte público, generando una reducción en las frecuencias de colectivos que ya se percibe en distintas líneas. La situación responde a un problema estructural: el desfasaje entre los costos operativos y los ingresos del sector.
Empresas de transporte advierten que el encarecimiento del combustible vuelve inviable mantener los niveles actuales de servicio. En algunos casos, la disminución de unidades en circulación llega al 20%, lo que impacta directamente en los tiempos de espera y en la calidad del servicio para los usuarios.
El problema no es nuevo, pero se agravó en los últimos meses con la actualización de precios del gasoil. A esto se suman otros factores, como el aumento de salarios y los costos de mantenimiento, que presionan sobre la ecuación económica de las compañías.
Desde el sector señalan que, sin una recomposición de subsidios o una actualización tarifaria, será difícil sostener la operatividad. Mientras tanto, los pasajeros enfrentan un deterioro progresivo del servicio, con colectivos más llenos y mayores demoras.
El escenario abre interrogantes sobre la sustentabilidad del sistema de transporte urbano y la necesidad de redefinir su esquema de financiamiento en un contexto de alta volatilidad económica.
