Salarios en caída frenan la recuperación y exponen la fragilidad del rebote económico
El deterioro del poder adquisitivo y la debilidad del empleo complican la reactivación, pese a algunas señales positivas en la macro.

La recuperación económica en Argentina muestra signos de agotamiento, con datos recientes que evidencian un freno en la actividad y un deterioro sostenido de los ingresos. Aunque el INDEC había registrado mejoras hacia fines de 2025, los indicadores de febrero reflejan una nueva contracción que pone en duda la solidez del repunte.
El principal factor detrás de esta dinámica es la caída del salario real. Los sueldos del sector privado acumulan cinco meses consecutivos de retroceso frente a la inflación, lo que impacta directamente en el consumo y limita la recuperación de sectores intensivos en empleo, como la industria y el comercio.
Distintos análisis coinciden en que la economía avanza a dos velocidades: por un lado, crecen áreas vinculadas a la generación de divisas, como el agro o la energía; por el otro, se contraen actividades que sostienen el mercado laboral. Esta brecha explica por qué algunos indicadores macro mejoran sin que esa evolución se traslade al bolsillo de la población.
En ese contexto, el consumo muestra una paradoja: si bien en términos agregados se mantiene en niveles elevados, al ajustarlo por población se ubica por debajo de años anteriores. Esto refleja una pérdida de poder adquisitivo que condiciona la demanda interna.
Las proyecciones más optimistas anticipan una recuperación gradual de los salarios hacia la segunda mitad del año, aunque advierten riesgos vinculados a la inflación y la estabilidad cambiaria. Sin una mejora sostenida en los ingresos, la reactivación económica seguirá enfrentando límites estructurales.
