Combustibles en alza: el impacto de la nafta complica la desaceleración inflacionaria
El incremento cercano al 20% en los surtidores ya presiona sobre el índice de precios y podría aportar hasta 0,6 puntos al dato de marzo.

El aumento sostenido de los combustibles en las últimas semanas volvió a tensionar el proceso de desaceleración inflacionaria en Argentina. Con una suba acumulada cercana al 20% desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, la nafta se consolidó como uno de los principales factores de presión sobre el índice de precios al consumidor (IPC).
Las estimaciones privadas ubican la inflación de marzo en un rango de entre 2,8% y 3,2%, en línea con los registros de febrero. Dentro de esa dinámica, el alza de los combustibles tendría un impacto directo de alrededor de 0,6 puntos porcentuales, producto de su peso en la canasta y su efecto indirecto sobre costos logísticos y precios de alimentos.
El encarecimiento de la energía se da en un contexto de suba del petróleo a nivel internacional, aunque especialistas señalan que los precios locales todavía no reflejan completamente esa variación. Aun así, el traslado a surtidores ya generó incrementos en productos sensibles como carnes, lácteos y verduras, además de sumarse a ajustes en tarifas, transporte y educación.
Analistas coinciden en que el efecto del combustible no será homogéneo: parte del impacto se reflejará en marzo y otra porción se trasladará a abril, lo que podría diluir parcialmente la presión en un solo mes.
Con este escenario, el primer trimestre cerraría con una inflación superior a la del año pasado, mientras que las expectativas apuntan a una moderación recién a partir del segundo trimestre, condicionada por la evolución de los precios internacionales y las decisiones en materia impositiva sobre los combustibles.
