La Ciudad restringe accesos en la Villa 31 para contener nuevas construcciones
El Gobierno porteño implementó controles en los ingresos al barrio para limitar el avance edilicio informal y reforzar un esquema de ordenamiento urbano que busca regularizar la zona.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires puso en marcha un operativo para frenar el crecimiento de nuevas construcciones en la Villa 31, uno de los asentamientos más grandes y densamente poblados del distrito. La medida se basa en la instalación de retenes policiales en distintos accesos con el objetivo de impedir el ingreso de materiales de obra y, de ese modo, limitar la expansión edilicia sin control.
La iniciativa forma parte de un plan más amplio impulsado por la gestión de Jorge Macri, que apunta a reordenar el territorio mediante mayores controles, fiscalización de edificaciones y acciones sobre ocupaciones irregulares. Según explicaron fuentes oficiales, el foco está puesto en evitar que continúe la proliferación de viviendas construidas sin planificación ni supervisión técnica.
El operativo incluyó la intervención sobre varios accesos clave al barrio, algunos de los cuales fueron transformados en peatonales, mientras que en otros se instalaron puestos fijos de la Policía de la Ciudad. También se modificó la circulación vehicular en calles internas para dificultar el transporte de insumos destinados a nuevas obras.
Desde el Ejecutivo porteño sostienen que la urbanización iniciada en años anteriores no logró contener el crecimiento desordenado ni garantizar condiciones adecuadas de habitabilidad. En ese marco, consideran necesario avanzar con medidas más restrictivas para regularizar la situación y evitar riesgos asociados a construcciones precarias, muchas de ellas levantadas sin criterios de seguridad.
La Villa 31 ocupa una extensión de más de 70 hectáreas y alberga a unas 45.000 personas. En ese contexto, las autoridades advierten sobre la existencia de un mercado inmobiliario informal, con alquileres elevados y conexiones irregulares a servicios básicos.
El plan oficial combina control territorial, presencia policial y medidas urbanísticas, en un intento por equilibrar integración social con ordenamiento estructural en una de las zonas más sensibles de la Ciudad.
