Salarios vs inflación: el poder adquisitivo cae por quinto mes consecutivo

Los ingresos formales volvieron a perder frente a los precios en enero y consolidan una tendencia negativa, mientras los informales muestran subas más altas pero con rezago estadístico.

Los salarios en Argentina continúan deteriorándose en términos reales y ya acumulan cinco meses consecutivos de caída frente a la inflación. Según datos del INDEC, en enero los ingresos de los trabajadores registrados subieron en promedio un 2%, por debajo del aumento de precios del 2,9%, lo que profundiza la pérdida de poder adquisitivo.

El retroceso afecta tanto al sector privado como al público, aunque con distinta intensidad. Los salarios privados registrados crecieron 2,1%, mientras que los del sector público avanzaron apenas 1,8%. Dentro de este último grupo, los empleados nacionales tuvieron una suba del 2%, y los provinciales del 1,7%, en todos los casos por debajo de la inflación.

La comparación interanual también refleja un deterioro. En los últimos doce meses, los salarios privados aumentaron 28,5%, frente a una inflación del 32,4%, lo que implica una caída real cercana al 3%. La situación es más crítica en el sector público nacional, donde los ingresos quedaron significativamente rezagados respecto al aumento del costo de vida.

Uno de los factores que explica este fenómeno es la política de control sobre las paritarias, que limita los aumentos salariales en torno al 1% mensual. Este esquema, en un contexto de inflación persistente, dificulta la recuperación del ingreso real. A esto se suma un escenario de mayor desempleo y crecimiento de la informalidad.

En contraste, los salarios no registrados muestran subas más elevadas —con un aumento del 4,4%—, aunque estos datos presentan un rezago de varios meses, lo que impide una comparación directa con la inflación actual.

Distintos análisis, como los del IARAF, indican que los salarios aún no logran recuperar los niveles previos a diciembre de 2023. De hecho, el sector público nacional es el más afectado por la caída acumulada.

Las proyecciones para febrero y marzo no son alentadoras: con una inflación que se mantiene en niveles elevados, se espera que la pérdida de poder adquisitivo continúe en el corto plazo.

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