Histórico fallo contra Meta: deberá pagar US$ 375 millones por daños a menores
La Justicia de Nuevo México concluyó que la empresa priorizó ganancias sobre la seguridad y permitió la exposición de niños a riesgos como la explotación sexual y la adicción digital.

Un tribunal de Nuevo México marcó un precedente clave en la regulación de las plataformas digitales al condenar a Meta a pagar 375 millones de dólares por los daños causados a menores de edad. La sentencia, que impacta directamente en el negocio de redes sociales como Instagram y Facebook, sostiene que la compañía liderada por Mark Zuckerberg diseñó sus productos de manera que favorecieron la adicción y expusieron a niños y adolescentes a situaciones de riesgo, incluida la explotación sexual.
El fallo fue emitido tras casi siete semanas de juicio y se basó en pruebas que incluyeron documentos internos de la empresa, testimonios de exempleados y peritajes especializados. Según el jurado, Meta incurrió en prácticas comerciales engañosas y “inconscientes”, al no advertir adecuadamente sobre los efectos perjudiciales de sus plataformas ni implementar mecanismos de protección efectivos.
La demanda fue impulsada por el fiscal general de Nuevo México, Raúl Torrez, quien acusó a la compañía de crear un entorno propicio para que depredadores sexuales contactaran a menores. Entre las evidencias, se incluyeron investigaciones encubiertas que mostraron la facilidad con la que cuentas falsas de supuestos adolescentes recibían propuestas inapropiadas sin intervención oportuna de la plataforma.
El veredicto establece la sanción máxima prevista por la legislación estatal y abarca a decenas de miles de usuarios menores de edad. Además, abre la puerta a nuevas medidas regulatorias, ya que en una segunda fase del proceso se evaluará si la empresa deberá financiar programas públicos de protección y modificar el diseño de sus aplicaciones.
En paralelo, otro fallo judicial también condenó a Meta —junto a YouTube— por el carácter adictivo de sus plataformas, en un caso individual que derivó en una indemnización adicional.
Aunque la empresa anunció que apelará la decisión, el caso se consolida como un punto de inflexión global en la responsabilidad legal de las grandes tecnológicas frente al impacto de sus productos en menores.
