Son 69 los muertos por la caída de un avión militar en Colombia

Surgen dudas por el estado de la aeronave, donada por Estados Unidos. Petro denunció que el gobierno anterior recibió “chatarra”. Investigan las causas.

El número de muertos en uno de los accidentes aéreos más letales de la historia reciente de Colombia subió ayer a 69 militares y policías, según el último balance de la tragedia atribuida por el gobierno a una aeronave “chatarra” donada por Estados Unidos.

El avión Hércules fabricado en 1983 se precipitó a tierra el lunes a un kilómetro de la pista de la que despegó en el municipio amazónico de Puerto Leguízamo, cerca de la frontera con Perú.

La aeronave transportaba 126 ocupantes y municiones, según un balance oficial revisado a la baja el número de personas a bordo.

De los 69 fallecidos, 61 eran militares del Ejército, seis pertenecían a la FAC y dos a la Policía Nacional, agregó la institución en un comunicado.

El accidente, que todavía está en investigación, dejó 57 militares heridos, además de pobladores que acudieron para intentar rescatar a los sobrevivientes.

Los campesinos sufrieron lesiones por las municiones que estallaron en medio de las llamas.

El presidente colombiano Gustavo Petro señala a su antecesor Iván Duque (quien gobernó entre 2018 y 2022) de haber recibido un avión “chatarra” de Estados Unidos.

“Regalos costosísimos. Más valen los mantenimientos que el avión nuevo, y ¿cuanto valen las vidas perdidas? Pregunta ¿Por qué compró un avión de 43 años”?, escribió el mandatario de izquierda en su cuenta de X y aseguró haber solicitado hace un año el reemplazo de los Hércules.

Duque tildó a Petro de “ruin y falto de inteligencia” y lo instó a hacer “una investigación que incluya el peso” que llevaba el avión al momento de su despegue y el estado de la pista del pequeño aeropuerto de donde partió.

Estados Unidos informó en 2020 sobre la donación de un Hércules C-130 a la Fuerza Aérea de Colombia en el marco del programa de donación de artículos de defensa excedentes, según la revista oficial del Departamento de Estado estadounidense. Explicó entonces que las autoridades colombianas adaptarían la aeronave a sus necesidades.

En 2021 Colombia informó la recepción de otras dos aeronaves Hércules C-130 provenientes de Estados Unidos que apoyarían operaciones de ayuda humanitaria, transporte de personal y misiones relacionadas con la seguridad.

El ex presidente Iván Duque (2018-2022) defendió el martes en X la donación que recibió su gobierno de Estados Unidos e indicó que ese tipo de aeronaves “siguen operando con el mismo modelo en 50 países” y exhortó a Petro a que investigue si hay una conexión entre el “peso del avión al despegar y el tamaño de la pista”.

Las autoridades locales de Puerto Leguízamo, donde ocurrió el accidente, han llamado la atención sobre las malas condiciones del aeropuerto, vital para la población a la que sólo se puede acceder vía aérea o fluvial.

El Ministerio de Defensa descartó un ataque de las guerrillas que operan en el territorio plagado de narcocultivos.

Jhon Molina, gobernador del departamento de Putumayo, donde ocurrió el accidente, denunció en Blu Radio que el aeropuerto “tiene varias dificultades” y “requiere de mayor inversión”.

Al lugar del accidente sólo se puede llegar en avión o en lancha luego de un trayecto de unas cinco horas desde la capital Puerto Asís.

El apoyo de los pobladores en el rescate fue clave para que la cifra de muertos no fuera aún mayor, dijo Molina. Imágenes de cadenas humanas lanzando agua y pobladores sacando heridos en motos se viralizaron en redes sociales.

Los cuerpos de los fallecidos serán trasladados a Bogotá para las investigaciones forenses, anunció el Instituto Nacional de Medicina Legal. Mientras, en el lugar del accidente, miembros del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía y peritos aeronáuticos continúan en las tareas de investigación de las causas del siniestro, sobre las cuales el Ministerio de Defensa descartó que haya sido producto de un ataque de los grupos guerrilleros que operan en la zona.

La mayoría de los heridos fueron trasladados a Bogotá, donde 23 permanecían internados en el Hospital Militar Central y 26 en el Batallón de Sanidad Militar. Los ocho restantes están en dos clínicas de Florencia, en el departamento de Caquetá.

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