Alertan por el subdiagnóstico de la enfermedad renal y recomiendan dos estudios clave

Especialistas advierten que millones de argentinos tienen daño renal sin saberlo y destacan la importancia de controles simples para detectarlo a tiempo.
La enfermedad renal crónica avanza de forma silenciosa y afecta a uno de cada ocho adultos, aunque apenas el 10% de los casos está diagnosticado. Frente a este escenario, especialistas impulsan la realización de dos estudios básicos para evaluar la salud de los riñones y detectar posibles daños de manera precoz.
El primero es el análisis de sangre para medir la creatinina, que permite estimar la tasa de filtración glomerular y conocer cómo están funcionando los riñones. El segundo es el estudio de orina que mide la relación albúmina-creatinina, un indicador clave para identificar daño renal incluso antes de que se altere la función.
Desde la Sociedad Argentina de Nefrología advierten que el principal problema es la falta de diagnóstico temprano. En muchos casos, los pacientes llegan a la consulta en etapas avanzadas, cuando ya requieren tratamientos como diálisis o trasplante. Esto ocurre porque la enfermedad no presenta síntomas en sus primeras fases.
Los especialistas recomiendan realizar estos controles en personas con factores de riesgo, como hipertensión, diabetes, obesidad o antecedentes familiares de problemas renales. También aconsejan incluirlos en los chequeos anuales a partir de los 50 años, incluso en personas sin patologías previas.
La detección temprana permite frenar la progresión de la enfermedad y mejorar el pronóstico. Por eso, remarcan que se trata de estudios accesibles, económicos y fundamentales para evitar complicaciones graves en el largo plazo.
