Trump insiste en participar de la elección del nuevo líder supremo de Irán
El presidente estadounidense rechazó que el hijo de Alí Khamenei asuma el poder y comparó su intervención con la experiencia de Venezuela, mientras los ataques a Teherán y otros puntos de Medio Oriente se intensifican.

Donald Trump volvió a plantear públicamente que Estados Unidos debe tener voz en la designación del nuevo líder supremo iraní tras el asesinato de Alí Khamenei. En declaraciones al portal Axios, calificó a Mojtaba Khamenei, hijo del fallecido guía, como un “peso ligero insignificante” y aseguró que quiere replicar en Irán el modelo aplicado en Venezuela con Delcy Rodríguez. La postura contrasta con la versión oficial del Pentágono y el Departamento de Estado, que sostienen que la operación conjunta con Israel busca únicamente debilitar el poder militar de la teocracia y no un cambio de régimen.
La Constitución iraní establece que el líder supremo debe ser elegido por mayoría simple en la Asamblea de Expertos, un cuerpo de 88 clérigos shiitas que se renueva cada cuatro años. Mojtaba Khamenei, de 56 años, figura como principal candidato, aunque también se mencionan a Alireza Arafi, Mohsen Araki y Hasán Khomeini. Su posición política y cercanía a la Guardia Revolucionaria lo convierten en una figura influyente, aunque discreta, que actúa detrás de escena.
La guerra en Medio Oriente se extiende: Azerbaiyán sufre ataques con drones, Teherán y otras ciudades iraníes son bombardeadas, y Israel golpea Beirut, con más de cien muertos en cuatro días. En este contexto, Irán busca designar rápidamente a su nuevo líder. Ahmad Khatami, miembro de la Asamblea de Expertos, afirmó que la elección se realizará lo antes posible.
Trump, sin considerar las particularidades del sistema religioso chiita, insiste en su derecho a intervenir en un proceso que es estrictamente interno y teocrático. Su declaración genera tensión adicional en un conflicto ya complejo, con repercusiones diplomáticas, militares y estratégicas en toda la región.
