Atentado a la AMIA: a casi 32 años del ataque, la fiscalía suma a otro jerarca iraní a la lista de acusados

A casi 32 años del atentado contra la sede de la AMIA, el fiscal federal Sebastián Basso, titular de la UFI-AMIA, pidió la indagatoria, captura y procesamiento de Alí Asghar Hejazi, un alto jerarca del régimen iraní. La solicitud incluye además la habilitación del juicio en ausencia y el avance procesal contra los iraníes y libaneses ya imputados en la causa.

La incorporación de Hejazi fue requerida por la fiscalía y avalada por el juez federal Daniel Rafecas. Según el dictamen, Hejazi —mano derecha y principal colaborador del entonces líder supremo iraní— habría tenido un rol central en la decisión, planificación y coordinación del ataque perpetrado el 18 de julio de 1994 en Buenos Aires, que dejó 85 muertos y más de 150 heridos.

La acusación sostiene que la decisión política fue adoptada por las máximas autoridades de la República Islámica de Irán y que la ejecución quedó a cargo de la organización terrorista libanesa Hezbollah, con autorización, directivas, cooperación y financiamiento del régimen iraní. En ese esquema, Hejazi habría presidido el denominado “Comité Vijeh”, órgano que reunió información, elaboró la propuesta del atentado y coordinó su implementación.

El “Comité Vijeh” —según la reconstrucción judicial— estuvo integrado por figuras clave del poder iraní de la época, entre ellas responsables del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica, del Ministerio de Inteligencia y de la política exterior. La fiscalía ubica la decisión final en agosto de 1993, en un contexto geopolítico marcado por el proceso de paz entre Israel y la OLP, al que se oponían Irán y Hezbollah.

Además de sumar a Hejazi, la UFI-AMIA pidió avanzar hacia el juicio en ausencia de los acusados que no comparezcan ante la Justicia argentina, al considerar que el mecanismo es constitucional y permite continuar los procesos por crímenes graves cuando los imputados se mantienen prófugos o rebeldes.

Basso es el sucesor del fiscal Alberto Nisman, cuya muerte es investigada como un homicidio vinculado a su trabajo en la causa AMIA. La nueva imputación refuerza la línea histórica de la investigación judicial: la atribución de responsabilidad estatal iraní en la planificación del atentado y la ejecución operativa a través de Hezbollah.

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