Dos Malvinas, una memoria: la guerra narrada desde el hogar y el frente por Eduardo Sacheri

En Demasiado lejos y Qué quedará de nosotros, Eduardo Sacheri construye una mirada doble sobre el conflicto de 1982 y convierte la experiencia bélica en una reflexión literaria sobre la sociedad argentina.
Desde la ficción, Eduardo Sacheri aborda uno de los episodios más complejos de la historia reciente: la guerra de Malvinas. Lo hace a través de dos novelas extensas y complementarias, Demasiado lejos y Qué quedará de nosotros, que dialogan entre sí y proponen una lectura en espejo del conflicto: el continente y las islas, la retaguardia y el combate, la euforia colectiva y la experiencia cruda del frente.
En la primera, Sacheri se concentra en la vida cotidiana de familias del conurbano bonaerense cuyos hijos serán enviados a la guerra. A través de padres, hermanos, amigos y funcionarios, reconstruye el clima social que acompañó el desembarco argentino: el nacionalismo exaltado, la manipulación informativa y la ilusión de un triunfo rápido que diluyó, al menos por un tiempo, el rechazo a la dictadura. El foco está puesto en “la gente común”, en cómo la política y la propaganda atraviesan vínculos íntimos y decisiones personales.
La segunda novela traslada el eje a las islas y profundiza en la vivencia física y emocional de los soldados. Allí aparece la única épica posible: la solidaridad entre pares, el compañerismo frente al frío, el hambre y el miedo, y la tensión constante con mandos que encarnan tanto el cuidado como el abuso de poder. Sacheri no niega la violencia ni las humillaciones, pero introduce matices al mostrar figuras de autoridad responsables, capaces de compartir el sacrificio.
Ambos libros convergen en una misma pregunta: qué lugar ocupa Malvinas en la memoria colectiva. Instrumento de una dictadura en retirada y, al mismo tiempo, causa nacional persistente, la guerra dejó durante años una herencia de silencio y vergüenza. Con estas novelas, Sacheri propone una reparación desde la literatura: narrar para que lo vivido no se diluya en el olvido.
