Macri admitió falencias en la limpieza y defendió el ordenamiento del espacio público en la Ciudad

En la apertura de sesiones de la Legislatura, el jefe de Gobierno porteño reconoció problemas en la recolección de residuos, destacó la baja del delito y volvió a reclamar a la Nación por la deuda de coparticipación.

El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, inauguró por tercera vez el período de sesiones ordinarias de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, esta vez sin mayoría oficialista, y combinó autocrítica con una fuerte defensa de su gestión. En un discurso centrado en el orden del espacio público y la convivencia urbana, reconoció que la limpieza sigue siendo una deuda pendiente. “Mejoramos, pero la Ciudad no está todavía tan limpia como quisiéramos”, admitió, al tiempo que prometió reforzar controles y tecnología para garantizar el cumplimiento del servicio.

Macri destacó los operativos contra manteros y ocupaciones en zonas como Once, Avellaneda y Parque Los Andes, y afirmó que las cuadras liberadas equivalen a 68 kilómetros. “La ciudad del caos y del vale todo se terminó”, sostuvo, al reivindicar una política de mayor control del espacio público y una baja general del delito. En materia de limpieza, anunció la incorporación de 498 cámaras con inteligencia artificial en camiones recolectores, la compra de 82 nuevos vehículos y la reconversión de la mitad de los contenedores en antivandálicos antes de fin de año.

El jefe de Gobierno también repasó avances en infraestructura, educación y salud. Mencionó el progreso de la autopista Dellepiane, la transformación del Autódromo con la llegada del MotoGP, el aumento de turnos en hospitales y la capacitación docente en herramientas de inteligencia artificial, con acceso extendido a estudiantes de primaria y secundaria.

Uno de los ejes más sensibles fue la situación de las personas en calle. Macri aseguró que la Ciudad asiste a quienes lo necesitan, pero reclamó cambios en la Ley Nacional de Salud Mental y apuntó contra la Provincia. Señaló que siete de cada diez personas en esa situación provienen del conurbano y pidió al gobernador Axel Kicillof que “se haga cargo”.

Finalmente, volvió a reclamar por la deuda de coparticipación que la Nación mantiene con la Ciudad desde la gestión de Alberto Fernández. Sostuvo que esos fondos permitirían ampliar el subte, renovar patrulleros, refaccionar escuelas y hospitales y, aun así, reducir impuestos. El discurso cerró con pedidos legislativos clave, como la ley Antitrapitos y una norma contra el vandalismo, en un escenario político marcado por la fragmentación y el debate.

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