Trump admite que la guerra con Irán podría extenderse hasta un mes y mantiene abierta la vía del diálogo
El presidente de Estados Unidos afirmó que el conflicto podría durar hasta cuatro semanas por la dimensión del país, reveló contactos incipientes con el nuevo liderazgo iraní y ratificó que la ofensiva militar seguirá “sin cesar”, en medio de crecientes cuestionamientos internos.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que la guerra contra Irán podría prolongarse hasta cuatro semanas y reconoció que el tamaño del país y la complejidad de los objetivos militares impiden prever un desenlace rápido. “Es un país grande, llevará cuatro semanas o menos”, sostuvo, al tiempo que confirmó que líderes iraníes solicitaron abrir un canal de diálogo, pedido al que dijo haber accedido sin frenar las operaciones militares.
Trump defendió la llamada “Operación Furia Épica” y aseguró que el golpe inicial descabezó a la cúpula del régimen. Según sus declaraciones, murieron 48 jerarcas iraníes, entre ellos el líder supremo y altos mandos políticos y militares. “Nadie puede creer el éxito que estamos teniendo; 48 líderes desaparecieron de un solo golpe”, afirmó en entrevistas con medios estadounidenses y europeos.
Pese a admitir contactos preliminares, el mandatario aclaró que no hay fechas ni interlocutores definidos para una eventual negociación. En Irán, tras la muerte del líder supremo, se conformó un triunvirato provisional que gobierna hasta la designación de un sucesor, en un contexto de máxima presión militar y política. Trump insistió en que Teherán “debió haber pedido hablar antes” y reiteró que la ofensiva continuará mientras se evalúan escenarios de salida.
En un mensaje difundido desde Florida, el presidente reconoció que podrían producirse nuevas bajas estadounidenses, más allá de los tres soldados muertos confirmados hasta ahora. Aseguró que su gobierno hará todo lo posible para evitarlas, pero prometió “asestar el golpe más duro” contra lo que calificó como terrorismo.
El conflicto también abrió una fuerte discusión interna en Estados Unidos. Dirigentes demócratas cuestionaron la falta de autorización del Congreso, mientras que sectores republicanos muestran divisiones: figuras del establishment respaldan la ofensiva, pero referentes del ala más dura del movimiento MAGA y legisladores libertarios la consideran una guerra innecesaria. En ese escenario, Trump busca sostener el apoyo interno mientras el enfrentamiento con Irán entra en una etapa prolongada e incierta.
