Paritarias más cortas y presión renovada sobre la inflación

Gremios y empresas abandonan acuerdos largos para recomponer salarios.
Las negociaciones paritarias entraron en una nueva etapa marcada por acuerdos más cortos y revisiones frecuentes. Empresas y sindicatos dejaron atrás la pauta de aumentos mensuales del 1,5% y comenzaron a cerrar subas más altas para intentar recuperar el poder adquisitivo perdido. La estrategia responde a una inflación que, si bien desaceleró respecto de picos anteriores, sigue golpeando los ingresos. Para los economistas, este esquema agrega presión sobre los precios, ya que traslada rápidamente los aumentos salariales a los costos. Desde los gremios sostienen que no hay margen para acuerdos largos en un contexto de incertidumbre, mientras que las empresas advierten sobre el impacto en la competitividad. El resultado es un escenario paritario fragmentado, con negociaciones permanentes que se convierten en un factor clave de la dinámica inflacionaria.
