Violencia y huida: el drama de una mujer que escapó de una colonia menonita
Tras dejar una comunidad cerrada en La Pampa por violencia familiar, una mujer denuncia amenazas y el secuestro de sus hijas al regresar por razones de salud de su madre.

La historia de María Unger Reimer volvió a poner en foco las dinámicas de violencia que pueden quedar ocultas dentro de comunidades cerradas. En 2019, María logró escapar de la colonia menonita Nueva Esperanza, en La Pampa, donde asegura haber sufrido violencia sistemática por parte de su marido, padre de sus hijas. Con lo puesto, tomó un micro hacia Tucumán, donde rehízo su vida, se volvió a casar y tuvo otra hija.
El regreso a La Pampa, motivado por la grave internación de su madre tras sufrir dos infartos, desató —según su relato— una nueva pesadilla. María denunció amenazas extremas por parte de su ex pareja, quien habría advertido que prendería fuego a ella y a sus hijas. Además, asegura que el hombre, junto al novio de la hija mayor, secuestró a las niñas.
Desesperada, la mujer reclama la restitución inmediata de sus hijas y advierte que teme por su integridad física y emocional, en un contexto que describe como de violencia constante y falta de protección. El caso expone las dificultades que enfrentan las víctimas al intentar romper con estructuras comunitarias rígidas y plantea interrogantes sobre el rol de la Justicia y del Estado frente a este tipo de denuncias.
