La reforma laboral avanza en el Senado y el Gobierno consolida apoyos clave

El oficialismo logró reunir un respaldo amplio para la reforma laboral tras introducir concesiones que dejaron al peronismo en una posición de aislamiento político.
El Gobierno consiguió un avance decisivo en el Senado para la aprobación de la reforma laboral, luego de una intensa negociación con gobernadores y sectores sindicales que permitió asegurar los votos necesarios. Si bien el texto final mantiene el espíritu original del proyecto, el oficialismo aceptó modificar puntos sensibles para destrabar resistencias y acelerar el tratamiento parlamentario.
Entre los cambios más relevantes se destaca la eliminación de la rebaja del impuesto a las Ganancias para empresas, un reclamo central de los gobernadores, y la continuidad de los descuentos automáticos por aportes sindicales. También se preservó la exclusividad del sistema bancario para el pago de salarios, un punto que había generado preocupación en gremios y entidades financieras.
Aun con esas concesiones, la iniciativa conserva artículos clave para el Gobierno: reduce el monto de las indemnizaciones por despido, habilita la división de las vacaciones en períodos más cortos, permite a las empresas afrontar fallos laborales mediante esquemas de pago en cuotas y recorta salarios en casos de licencias prolongadas por enfermedad. Para el Ejecutivo, estas medidas son centrales para modernizar el mercado laboral y reducir la litigiosidad.
El avance del proyecto dejó al peronismo con escaso margen de maniobra en la Cámara alta, donde no logró articular una estrategia común para frenar la ley. En la Casa Rosada interpretan este escenario como una señal política de fortaleza y como un paso clave para avanzar en otras reformas estructurales. La votación final se espera en un clima de alta tensión política y sindical.
