Kicillof consolida poder en el PJ bonaerense y mira a los gobernadores más duros contra Milei

Tras quedarse con la presidencia del PJ bonaerense, Axel Kicillof busca dar un paso más en su proyección política y avanzar en la articulación con gobernadores de perfil opositor al Gobierno nacional. El acuerdo con Máximo Kirchner le permitió ordenar el frente interno y liberarse para concentrarse en la construcción de un proyecto con alcance nacional.
La estrategia apunta a consolidar un núcleo duro de mandatarios provinciales críticos de Javier Milei, que funcione como contrapeso político y territorial. En el entorno del gobernador entienden que ese armado puede ser clave para disputar liderazgo dentro del peronismo y redefinir la agenda opositora.
El movimiento de Kicillof se produce en un contexto de reconfiguración del PJ, atravesado por tensiones internas y debates sobre la relación con el oficialismo. Con el control del partido en la provincia más grande del país, el gobernador apuesta a convertirse en una referencia central del espacio en la nueva etapa política.
