Economistas alertan por el impacto en la credibilidad del INDEC tras frenar el nuevo IPC
Especialistas advierten que la postergación del nuevo índice de inflación no altera los números, pero sí afecta la confianza institucional y la relación con los mercados.

La decisión del Gobierno de postergar la implementación del nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC) generó preocupación entre economistas y analistas, que alertan sobre el daño reputacional para el INDEC, más allá del impacto estadístico puntual.
Según coinciden distintos especialistas, el efecto numérico de la nueva metodología habría sido acotado. Sin embargo, remarcan que modificar o frenar cambios técnicos ya anunciados envía una señal negativa a los mercados, organismos internacionales y al propio sistema estadístico.
“El problema no es cuánto daba el nuevo índice, sino la interferencia política en una decisión técnica”, señalaron fuentes consultadas. En ese sentido, recordaron que la credibilidad del INDEC es un activo que costó años reconstruir tras la manipulación de datos durante gestiones anteriores.
La postergación del IPC actualizado también fue leída como un mensaje contradictorio frente a los compromisos de transparencia asumidos por la Argentina ante organismos multilaterales. Para los analistas, sostener reglas claras y previsibles es clave en un contexto de negociación financiera y búsqueda de inversiones.
El episodio se produjo en paralelo a la renuncia de Marco Lavagna, lo que profundizó la percepción de conflicto interno y debilitamiento institucional. Aunque el Gobierno intentó minimizar el episodio, la polémica volvió a poner en agenda la autonomía del organismo estadístico.
Para los economistas, el desafío no pasa solo por bajar la inflación, sino por medirla de manera consistente y creíble, aun cuando los resultados no sean políticamente convenientes.
