Lavagna dejó el INDEC tras la decisión del Gobierno de frenar el nuevo índice de inflación
La salida de Marco Lavagna expuso tensiones internas en el equipo económico luego de que el Ministerio de Economía postergara, una vez más, la implementación de una nueva metodología para medir el IPC.

La renuncia de Marco Lavagna a la dirección del INDEC se produjo tras la decisión del ministro de Economía, Luis Caputo, de postergar la publicación del nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC), prevista originalmente para el martes 10. La metodología, que venía siendo trabajada desde hacía meses, buscaba actualizar la canasta y reflejar con mayor precisión el impacto de los aumentos tarifarios y los cambios en los patrones de consumo.
Según fuentes oficiales, la decisión de frenar la actualización respondió a criterios políticos y de oportunidad económica. En el entorno del ministro argumentaron que la implementación del nuevo índice podría generar confusión en un contexto de desaceleración inflacionaria y afectar la estrategia del Gobierno de mostrar una inflación en descenso sostenido.
Lavagna, identificado con el massismo y con una gestión orientada a recuperar la credibilidad estadística del organismo, consideró que la postergación debilitaba la autonomía técnica del INDEC. La tensión se acumuló durante las últimas semanas, hasta que finalmente presentó su renuncia, que fue aceptada de inmediato.
El nuevo IPC no implicaba un salto brusco en los números oficiales, pero sí una redistribución de ponderaciones que hubiera dado mayor peso a servicios regulados y tarifas. Economistas coincidían en que el efecto cuantitativo sería moderado, aunque relevante para la transparencia del sistema estadístico.
La salida de Lavagna abre interrogantes sobre el rumbo institucional del INDEC y refuerza las críticas de sectores técnicos que reclaman previsibilidad metodológica y respeto por los estándares internacionales en la medición de la inflación.
