Ecuador salió a los mercados y dejó una señal para la Argentina
La colocación de deuda por US$ 4.000 millones a una tasa del 8,9% reavivó el interés por los países emergentes y volvió a poner a la Argentina en el radar financiero.

Ecuador logró una colocación de deuda internacional por US$ 4.000 millones que fue leída en el mercado como una señal clara de que el financiamiento externo vuelve a estar disponible para países emergentes, aun en un contexto global de tasas elevadas. La operación se concretó a una tasa del 8,9%, considerada exigente pero sostenible para un país con historial de volatilidad macroeconómica.
En la Argentina, el resultado fue seguido de cerca por analistas y funcionarios, ya que funciona como referencia directa para evaluar las condiciones de una eventual salida al mercado internacional. El Gobierno apuesta a que la baja del riesgo país y la consolidación del programa económico permitan, en el mediano plazo, recuperar el acceso al crédito externo.
El caso ecuatoriano muestra que existe apetito por deuda soberana emergente cuando hay señales de orden fiscal y previsibilidad. En ese sentido, los inversores priorizan la capacidad de repago, la estabilidad política y la continuidad de las políticas económicas por sobre el contexto internacional.
Para la Argentina, el desafío pasa por reducir aún más el riesgo país y despejar dudas sobre la sostenibilidad del ajuste. Sin ese respaldo, cualquier intento de emisión quedaría condicionado a tasas más elevadas. Aun así, la experiencia ecuatoriana refuerza la idea de que el mercado no está cerrado y que una ventana de oportunidad podría abrirse si se consolidan las variables macroeconómicas.
