EE.UU. concretó la primera venta de petróleo venezolano por US$ 500 millones
Washington comenzó a comercializar crudo incautado en buques cisterna y depósitos de PDVSA, mientras refuerza el control sobre la producción y distribución del petróleo venezolano.

Estados Unidos habría completado su primera venta de petróleo venezolano tras la caída del régimen chavista, por un monto estimado en 500 millones de dólares, según confirmaron funcionarios del gobierno de Washington. El crudo comercializado proviene de buques cisterna secuestrados por fuerzas estadounidenses y de parte de las existencias almacenadas en depósitos de PDVSA, la petrolera estatal venezolana.
La operación marca un punto de inflexión en la estrategia de Estados Unidos para controlar los activos energéticos de Venezuela. Este jueves, además, fuerzas estadounidenses incautaron en el mar Caribe un nuevo buque petrolero sancionado, acusado de operar con vínculos con Venezuela, como parte de un operativo más amplio para tomar control del crudo del país sudamericano.
Desde la Casa Blanca indicaron que se esperan nuevas ventas de petróleo en los próximos días y semanas. Aunque no se difundieron detalles específicos sobre la primera operación, el vocero presidencial Taylor Rogers afirmó que el equipo del presidente Donald Trump mantiene “conversaciones positivas y continuas” con compañías petroleras dispuestas a invertir en la reconstrucción de la infraestructura energética venezolana.
Según informó Reuters, el crudo venezolano se estaría ofreciendo a los traders internacionales con descuentos frente al petróleo de otros países, como Canadá. Trump sostuvo que la industria petrolera invertiría al menos 100.000 millones de dólares en el sector energético venezolano, aunque esa cifra fue recibida con escepticismo por ejecutivos del sector.
El CEO de ExxonMobil, Darren Woods, advirtió que actualmente existen serios obstáculos legales y comerciales para invertir en Venezuela. En paralelo, Trump había afirmado que el país entregaría hasta 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos, cifra equivalente a aproximadamente dos meses de producción.
El último buque incautado, el Verónica, fue abordado por la Guardia Costera estadounidense y es el sexto petrolero secuestrado en el marco de este operativo. La nave, registrada bajo bandera de Guyana, integra la llamada “flota oculta” utilizada para transportar petróleo en violación de las sanciones estadounidenses, reforzando así el control de Washington sobre la producción y distribución del crudo venezolano.
