Trump busca hablar con Maduro en plena presión militar
EE.UU. evalúa una llamada directa entre Trump y Maduro mientras despliega fuerzas en el Caribe. Washington apunta a que el líder chavista deje el poder sin una intervención directa.

Estados Unidos elevó al máximo la presión militar sobre Venezuela, pero al mismo tiempo el presidente Donald Trump analiza iniciar un diálogo directo con Nicolás Maduro. Según reveló el sitio Axios, funcionarios estadounidenses confirmaron que se prepara una llamada entre ambos, aunque sin fecha definida. El objetivo central sería acordar una salida del líder chavista, incluso facilitando su exilio en un país que acepte recibirlo.
La administración Trump considera a Maduro como jefe de una organización terrorista internacional. Funcionarios consultados señalaron que el mandatario está convencido de esa caracterización y que desconfía de cualquier promesa del venezolano, a quien acusan de incumplir reiteradamente compromisos políticos y electorales.
Pese al despliegue del portaaviones USS Gerald Ford, destructores, misiles y más de 15.000 militares en la región, Washington descarta por ahora un ataque directo. Las operaciones encubiertas en curso, explicaron, se enfocan en frenar el narcotráfico. Entre las acciones evaluadas figuran ataques puntuales contra infraestructuras vinculadas al tráfico de drogas, como rutas aéreas, puertos o aeropuertos utilizados por carteles.
La intención de retomar un canal diplomático coincide con la decisión del Departamento de Estado de designar al Cartel de los Soles como una Organización Terrorista Extranjera, lo que habilita nuevas herramientas legales y militares.
La estrategia dialoguista también responde al contexto interno de Trump. Con niveles de aprobación del 38% y críticas desde su propio espacio político, una intervención militar podría resultar impopular. Encuestas de CBS muestran que 70% de los estadounidenses rechaza una acción directa en Venezuela, mientras que tres de cada cuatro consideran que el presidente debería contar con aval del Congreso para cualquier ofensiva. En este escenario, el gobierno busca combinar presión militar con una negociación directa que fuerce la salida de Maduro sin escalar el conflicto.
