“Yiya”: la miniserie que revive a la primera asesina serial argentina y el desafío actoral detrás del mito
La nueva miniserie de Flow reinterpreta la historia de Yiya Murano. Julieta Zylberberg y Cristina Banegas revelan cómo construyeron a la envenenadora más célebre del país.

La miniserie Yiya, estrenada en Flow y creada por Kuarzo e Idealismo Contenidos, vuelve sobre la figura de Yiya Murano, la primera asesina serial argentina condenada por el envenenamiento de tres amigas en los años 70. El proyecto propone un cruce temporal en el que Julieta Zylberberg y Cristina Banegas interpretan a la criminal en distintas etapas de su vida, explorando su complejidad psicológica sin caer en la fascinación morbosa.
Las actrices casi no coincidieron en el rodaje, pero trabajaron en paralelo para lograr una unidad interpretativa. Zylberberg destaca que tomó imágenes y energías imaginarias de Banegas para construir el personaje, mientras que Banegas intentó observar gestos de su colega, aunque finalmente trabajó desde su propio registro y experiencia previa en roles de criminales.
La serie incluye cinco episodios y un sexto documental. En su producción hubo lugar para ciertos desvíos creativos, como un cuadro musical improvisado por el elenco que luego se viralizó en TikTok. Ambas intérpretes remarcan que el juego actoral les permitió explorar zonas oscuras sin romantizar el crimen: “Tenemos el permiso de sacar un costado animal que en la vida real está inhibido”, dice Zylberberg.
A la vez, ninguna mostró interés en conocer a la verdadera Murano: coinciden en que el contacto directo con una asesina no aportaría a su trabajo y prefieren mantener la distancia imaginaria.
Tanto Zylberberg como Banegas sostienen carreras que alternan proyectos comerciales con teatro independiente, un territorio que ambas consideran esencial para sostener la creatividad, especialmente en un contexto de crisis para la industria audiovisual.
“Yiya” se presenta como una relectura potente de un caso que marcó a la cultura popular argentina y como un ejercicio actoral donde dos generaciones se encuentran para encarnar a un mismo mito.
