El riesgo país argentino trepó hasta seis veces más que el promedio regional durante octubre
El indicador cerró el mes en 787 puntos básicos, su nivel más alto desde las elecciones de 2025. Luis Caputo transmitió su preocupación al gabinete y a empresarios, mientras el Gobierno optó por contener el tipo de cambio mediante intervenciones y buscar fuentes alternativas de financiamiento.

La Argentina registró durante octubre un incremento del riesgo país muy superior al de las principales economías de la región. El indicador llegó a subir hasta seis veces más que el promedio latinoamericano y terminó el viernes en 787 puntos básicos, el nivel más elevado desde las elecciones de 2025.
La evolución de los bonos argentinos encendió señales de alerta dentro del equipo económico. Según los cálculos de Comafi, durante octubre el riesgo país local aumentó alrededor de 140 puntos básicos, frente a 23 puntos de promedio en América Latina. La diferencia refleja una mayor sensibilidad de los inversores frente a los acontecimientos políticos y económicos de la Argentina.
Luis Caputo transmitió su preocupación por el escenario internacional al presidente Javier Milei y a otros integrantes del gabinete después de participar de las reuniones del Fondo Monetario Internacional en Bangkok. También planteó el tema ante empresarios estadounidenses.
La suba estuvo influida por factores externos, entre ellos el encarecimiento de la energía, el aumento de las tasas internacionales y las turbulencias financieras posteriores a las elecciones de Brasil. Sin embargo, los analistas también señalaron elementos internos, como la incertidumbre política hacia 2027 y las dificultades para consolidar la recuperación económica.
Pese al deterioro de los bonos, el dólar oficial se mantuvo relativamente estable mediante mecanismos de intervención y administración de liquidez. El Gobierno buscó evitar que la presión financiera se trasladara al mercado cambiario.
El aumento del riesgo país complica las posibilidades de refinanciar vencimientos a tasas razonables y obliga a buscar alternativas de financiamiento. En ese contexto, Caputo analiza mecanismos que incluyen el uso de swaps y garantías de organismos multilaterales.
La evolución del indicador será determinante para evaluar la confianza del mercado y la capacidad del país para afrontar sus compromisos financieros. LA NACION
