Bunge cerrará su planta de Campana después de cinco décadas y afectará a unos 110 trabajadores
La multinacional agroindustrial Bunge dejará de producir amoníaco y tiosulfato de amonio en su planta de Campana, provincia de Buenos Aires, después de aproximadamente 50 años de actividad. La decisión fue atribuida al estado de las instalaciones y tendrá consecuencias para unos 110 operarios.

El cierre representa un cambio para una planta que durante décadas participó en la producción de insumos utilizados en la actividad agroindustrial. La compañía decidió interrumpir las operaciones de esas instalaciones, aunque la información disponible no detalla el cronograma completo de cierre ni las condiciones laborales que se ofrecerán a los trabajadores afectados.
La medida impacta sobre el empleo industrial en Campana y vuelve a poner el foco en la continuidad de las plantas productivas y en los costos asociados a mantener instalaciones en funcionamiento. Para los operarios, el anuncio abre interrogantes sobre su futuro laboral y las alternativas que podría ofrecer la empresa.
Bunge es un actor global del sector agroindustrial, con actividades vinculadas al procesamiento y la comercialización de productos agrícolas. La interrupción de la producción local de amoníaco y tiosulfato de amonio supone el fin de una etapa para esa planta, que llevaba medio siglo operando.
El motivo informado para la decisión fue el estado de las instalaciones, sin que se precisaran otros factores adicionales. La situación de los aproximadamente 110 trabajadores afectados será uno de los puntos centrales tras el anuncio.
El cierre también tendrá impacto sobre la actividad industrial de la zona, aunque el alcance económico y productivo de la medida no fue detallado en la información difundida.
