Milei pidió evitar una ruptura con Bullrich y busca preservar el respaldo de sus votantes
El Presidente considera que las diferencias de la senadora pueden ayudar a retener al electorado republicano que acompañó al oficialismo en el balotaje. Según la estrategia atribuida al mandatario, la prioridad es mantener la relación política y evitar enfrentamientos internos.

Javier Milei transmitió a su entorno la necesidad de evitar una confrontación con Patricia Bullrich y preservar el vínculo con la senadora. La instrucción de no entrar en una pelea con ella responde a la evaluación presidencial de que sus posiciones y matices pueden contribuir a contener a sectores del electorado que acompañaron al oficialismo en el balotaje.
La estrategia apunta a mantener una coalición política amplia, capaz de reunir distintas expresiones del espacio republicano sin convertir las diferencias internas en una disputa abierta. En ese esquema, Bullrich conserva un lugar relevante por su representación política y por el respaldo que mantiene entre votantes que comparten algunas de sus posiciones, aunque no necesariamente coinciden con todos los planteos del Presidente.
Milei considera que esos matices pueden resultar funcionales para sostener el apoyo electoral y evitar que una parte de los votantes se aleje del oficialismo. Por ese motivo, la recomendación hacia sus colaboradores fue priorizar el acercamiento antes que profundizar las diferencias.
El mandatario también confía en que Bullrich no romperá el vínculo político ni se convertirá en una adversaria de su administración. Esa expectativa forma parte del cálculo con el que busca ordenar las relaciones internas y reducir el riesgo de conflictos que puedan debilitar al espacio gobernante.
La decisión se produce en un contexto en el que el oficialismo necesita administrar sus distintas vertientes y sostener el respaldo de quienes acompañaron su propuesta electoral. Las tensiones entre dirigentes pueden tener consecuencias sobre la cohesión política, especialmente cuando las diferencias se trasladan al debate público.
La apuesta presidencial consiste en mantener a Bullrich dentro de un esquema de cooperación, aun cuando existan posiciones diferentes sobre determinados temas. En lugar de exigir uniformidad absoluta, Milei buscaría aprovechar la diversidad del espacio para conservar su base de apoyo.
El desafío será sostener ese equilibrio sin que las discrepancias se transformen en una disputa que afecte la relación entre los principales referentes del oficialismo.
