Quirno firmó un protocolo con EE.UU. para destrabar el acuerdo comercial
El canciller suscribió en Washington un anexo con el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer. El Gobierno busca facilitar la aprobación legislativa del pacto y consolidar el acceso de los productos argentinos al mercado norteamericano.

El canciller Pablo Quirno firmó el miércoles en Washington un protocolo adicional al Acuerdo sobre Comercio e Inversiones Recíprocos (ARTI), suscripto en febrero. El funcionario aseguró que el documento permitirá remitir el entendimiento al Congreso argentino para su aprobación y brindará mayor previsibilidad a las exportaciones nacionales.
Quirno mantuvo la reunión junto con el embajador argentino en Estados Unidos, Alec Oxenford, y el representante comercial de la administración de Donald Trump, Jamieson Greer, con quien se negoció el acuerdo. El texto del nuevo protocolo todavía no fue difundido públicamente.
Según el canciller, Estados Unidos reafirmó su compromiso de aplicar el trato arancelario de Nación Más Favorecida a los productos argentinos en los términos acordados y reconoció que la Argentina cumplió con sus compromisos.
Quirno destacó que las exportaciones argentinas a Estados Unidos alcanzaron los US$ 6.570 millones entre enero y agosto de 2026, un incremento interanual del 35%. También señaló que la cuota de carne bovina argentina pasó de 20.000 a 100.000 toneladas y que ese país se consolidó como el segundo destino de las ventas externas nacionales.
El funcionario vinculó el entendimiento con los US$ 7.000 millones anunciados por el EximBank para infraestructura estratégica y con instrumentos financieros de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional estadounidense.
El acuerdo de febrero contempla eliminar aranceles estadounidenses sobre 1.675 productos argentinos, con un potencial exportador estimado por el Gobierno en US$ 1.013 millones, y ampliar el acceso preferencial de la carne bovina. A cambio, la Argentina acordó reducir aranceles y simplificar importaciones de productos estadounidenses, además de asumir compromisos en inversiones, propiedad intelectual y comercio digital.
La firma del protocolo no implica la entrada en vigor automática del acuerdo: todavía requiere la aprobación del Congreso argentino.
