Una petrolera británica pierde 34% en Bolsa por cambios en un proyecto de Malvinas
Rockhopper, socia de la israelí Navitas, sufrió una fuerte caída en el precio de sus acciones luego de que dos contratistas abandonaran el proyecto. La compañía atribuyó el impacto a medidas impulsadas por el Gobierno de Milei, aunque ratificó que continuará con la explotación.

Las acciones de la petrolera británica Rockhopper registraron una fuerte caída en el mercado luego de que dos contratistas dejaran un proyecto de explotación en las Islas Malvinas. La compañía, que participa junto con la israelí Navitas, perdió 34% de su valor bursátil en medio de las consecuencias de las medidas impulsadas por el Gobierno de Javier Milei.
Rockhopper mantiene su participación en el proyecto y, pese al impacto generado por la salida de los contratistas, ratificó que continuará adelante con la explotación. La compañía enfrenta así un nuevo escenario dentro de un emprendimiento que involucra a empresas de distintos países.
La caída de las acciones se produjo luego de que se conociera la decisión de los dos contratistas de abandonar el proyecto. La reacción del mercado reflejó la preocupación de los inversores por las consecuencias que podría tener esa situación sobre el desarrollo de la explotación.
La compañía británica señaló que las medidas adoptadas por el Gobierno argentino tuvieron impacto sobre el proyecto. La situación se da en el marco de las decisiones impulsadas por la administración de Milei en relación con las actividades vinculadas con Malvinas.
Pese a la fuerte caída bursátil, Rockhopper sostuvo que mantiene su compromiso con la explotación. La empresa continúa asociada con Navitas, la compañía israelí que participa del emprendimiento.
El retroceso de 34% en el precio de las acciones constituye uno de los principales efectos financieros registrados tras la salida de los contratistas. Para la compañía, el desafío ahora consiste en sostener el proyecto pese a las modificaciones que se produjeron.
El caso también vuelve a poner el foco sobre la actividad petrolera en las islas y sobre las decisiones que afectan a las empresas involucradas. Rockhopper deberá afrontar las consecuencias económicas de la salida de los contratistas mientras intenta mantener el desarrollo de la explotación.
Por el momento, la compañía británica ratificó que continuará adelante con el proyecto, pese al fuerte impacto que la situación tuvo sobre su cotización.
