El Tesoro asumirá una deuda de $210.000 millones de la obra social militar
El Gobierno anunció que afrontará con fondos del Tesoro el pasivo de IOSFA, mientras busca normalizar las prestaciones de salud y avanzar con la transición hacia un nuevo esquema para el personal de las Fuerzas Armadas.

El Gobierno anunció que utilizará fondos del Tesoro para afrontar la deuda de la obra social de los militares, IOSFA, cuyo pasivo alcanza los $210.000 millones. La decisión busca recomponer las prestaciones de salud para el personal militar y civil de las Fuerzas Armadas, que permanecen afectadas por la situación financiera del organismo.
La deuda acumulada generó una crisis en la prestación de servicios. Los compromisos pendientes con los prestadores provocaron dificultades para mantener el funcionamiento habitual de la red de atención médica.
Ante este escenario, el Gobierno decidió asumir el pago de la deuda mediante recursos del Tesoro. La medida apunta a destrabar los reclamos de los acreedores y permitir que los prestadores vuelvan a brindar los servicios de manera normal.
La situación de IOSFA se encuentra además vinculada con un proceso de reorganización del sistema de salud destinado al personal de las Fuerzas Armadas. Mientras se busca resolver las obligaciones acumuladas, las autoridades mantienen reuniones con los acreedores para acordar la forma de cancelación de los compromisos.
El pasivo supera los $200.000 millones y constituye uno de los principales problemas que enfrenta el organismo. La deuda acumulada durante los últimos años afectó la relación con los prestadores y terminó repercutiendo sobre los afiliados.
El Gobierno busca ahora ordenar las cuentas y recomponer la red de atención. El pago con fondos del Tesoro representa una intervención directa del Estado para resolver el problema financiero y evitar que la falta de recursos continúe afectando las prestaciones.
En paralelo, avanza la liquidación del antiguo instituto y el diseño de una nueva estructura para la cobertura de salud militar. El proceso incluye la revisión de las obligaciones pendientes y de los reclamos de los acreedores.
La transición todavía mantiene cuestiones por resolver, entre ellas distintos reclamos millonarios vinculados con las prestaciones y las deudas acumuladas.
La decisión oficial busca así atacar el principal problema financiero de IOSFA y permitir que el sistema vuelva a funcionar con normalidad.
El pago de los $210.000 millones representa una de las medidas centrales dentro del proceso de reorganización.
