Una nueva terapia mínimamente invasiva para tratar la migraña refractaria llega a Argentina

El procedimiento apunta a pacientes con migraña crónica que no responden a los tratamientos disponibles y busca actuar directamente sobre la circulación meníngea vinculada con el dolor.

Una nueva alternativa para tratar casos severos de migraña comenzó a presentarse en Argentina durante la Semana del Intervencionismo Mínimamente Invasivo (SIMI 2026), que se realiza en Buenos Aires. La terapia está destinada a pacientes con migraña crónica refractaria, que continúan sufriendo una elevada cantidad de días de dolor pese a haber probado distintos tratamientos.

La estrategia se basa en la neurorradiología intervencionista y busca actuar sobre la circulación meníngea relacionada con los mecanismos que participan en la generación y mantenimiento del dolor. Según explicó el neurorradiólogo Pedro Lylyk, director del ENERI y la Clínica La Sagrada Familia, la migraña involucra el denominado sistema trigeminovascular, que integra terminaciones nerviosas, meninges y vasos sanguíneos que rodean al cerebro.

El procedimiento se realiza mediante microcatéteres que ingresan habitualmente por una arteria de la muñeca y avanzan bajo control angiográfico hasta la arteria meníngea media. Una de las estrategias actualmente en desarrollo consiste en administrar lidocaína directamente dentro de ese vaso para modular temporalmente los mecanismos asociados al dolor.

Los primeros resultados internacionales mostraron respuestas alentadoras. Una de las principales experiencias publicadas en The British Medical Journal incluyó a 45 pacientes con cefalea refractaria que padecían, en promedio, más de 27 días de dolor por mes pese al tratamiento farmacológico. Cerca de dos de cada tres experimentaron alivio inmediato y, después de un mes, más de la mitad había reducido en más de un 50% la cantidad de días con cefalea.

Lylyk señaló que la técnica no busca reemplazar los tratamientos existentes, sino ofrecer una alternativa para un grupo reducido de pacientes que continúa severamente limitado por la enfermedad.

El procedimiento ya está disponible en Argentina, aunque la indicación se analiza de manera individual y requiere una evaluación multidisciplinaria. Los especialistas advierten que todavía hacen falta nuevos estudios para determinar qué pacientes pueden beneficiarse, cuánto tiempo dura el efecto y cuál será el lugar definitivo de esta terapia dentro del tratamiento de la migraña.

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