El Gobierno proyecta cerrar 2026 con el mayor ajuste del gasto de los últimos tres años
El gasto primario alcanzaría este año un equivalente al 12,4% del PBI, según el IARAF, mientras el Ejecutivo debe sostener una meta de superávit primario del 1,4% del producto.

El Gobierno podría cerrar 2026 con el mayor ajuste del gasto de los últimos tres años, de acuerdo con una estimación elaborada por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF). El gasto primario alcanzaría durante este año un nivel equivalente al 12,4% del Producto Bruto Interno.
La proyección refleja la magnitud del recorte previsto sobre las erogaciones del Estado y se vincula directamente con el objetivo fiscal que sostiene la administración de Javier Milei. El Ejecutivo debe cumplir una meta de superávit primario equivalente al 1,4% del producto.
El resultado esperado supone mantener una política de control sobre el gasto público para garantizar el cumplimiento de las metas fiscales. El nivel proyectado para el gasto primario se convierte así en uno de los principales indicadores para medir la evolución de las cuentas públicas durante 2026.
Según el análisis del IARAF, el ajuste de este año sería el más importante de los últimos tres. La estimación permite dimensionar la reducción del gasto en relación con el tamaño de la economía y muestra el esfuerzo fiscal que implica alcanzar el resultado previsto por el Gobierno.
El superávit primario constituye uno de los objetivos centrales de la estrategia fiscal oficial. Para alcanzarlo, el Ejecutivo debe sostener una diferencia positiva entre los ingresos y los gastos antes del pago de intereses de la deuda.
La meta fijada para 2026 equivale al 1,4% del PBI. El cumplimiento de ese objetivo dependerá de la evolución de los ingresos públicos y, especialmente, de la capacidad del Gobierno para mantener bajo control las erogaciones durante el resto del año.
La proyección del IARAF ubica el gasto primario en el 12,4% del producto y señala que el ajuste acumulado durante 2026 podría superar al registrado en los dos años anteriores.
El cierre del año será determinante para comprobar si las estimaciones se cumplen y si el Gobierno consigue alcanzar el superávit primario comprometido. Mientras tanto, el nivel de gasto proyectado confirma la importancia que la administración nacional continúa otorgando al equilibrio de las cuentas públicas.
