Los Leones recuperaron su lugar entre los mejores del mundo
Argentina derrotó 2-1 a Países Bajos y consiguió el bronce en el Mundial, 12 años después de su última medalla. El equipo se apoyó en una defensa sólida, presión constante y eficacia en el córner corto.

Argentina volvió a subirse al podio de un Mundial de hockey sobre césped. Los Leones vencieron 2-1 a Países Bajos, tercero del ranking internacional, y conquistaron una medalla de bronce que ratifica el crecimiento del seleccionado masculino y le permite regresar a los primeros planos después de 12 años.
Los goles de Tomás Domene y Matías Rey fueron determinantes para quedarse con el tercer puesto. Para Rey, además, tuvo un significado especial: el defensor fue campeón olímpico en Río de Janeiro 2016 y forma parte de aquella generación que protagonizó uno de los mayores logros de la historia del hockey argentino.
La victoria ante los neerlandeses se explicó principalmente por el funcionamiento colectivo. Argentina consiguió neutralizar la velocidad y el juego vertical de su rival, manejó los tiempos del encuentro y mantuvo durante buena parte del partido un bloque defensivo compacto.
Los Leones no se caracterizaron por desplegar el hockey más vistoso del torneo, pero encontraron una identidad basada en la presión, el orden y la capacidad para aprovechar sus oportunidades. Los jugadores rotaron constantemente, se relevaron en las distintas posiciones y consiguieron sostener una estructura que les permitió competir contra las grandes potencias.
El recorrido hasta el bronce tuvo algunos altibajos. Argentina sufrió ante Japón y también durante los primeros dos cuartos frente a Nueva Zelanda, aunque reaccionó con una actuación sobresaliente ante Inglaterra. Contra Países Bajos volvió a mostrar esa versión más sólida y efectiva.
El logro adquiere todavía mayor relevancia por el contexto del hockey masculino argentino. La disciplina tiene una participación femenina muy superior en cantidad de equipos y competencias. Aun así, los hombres consiguieron construir una trayectoria internacional destacada, con el histórico oro olímpico de 2016 y ahora una nueva medalla mundialista.
El bronce confirma que Los Leones siguen vigentes entre la elite y que aquella generación dorada dejó una base sobre la cual el seleccionado puede seguir creciendo.
