La morosidad en las cadenas de electrodomésticos tocó niveles récord y ahora esperan una mejora

Los principales comercios del sector registraron en junio índices de incumplimiento que superaron el 50% en promedio y llegaron al 71,2% en algunos casos. Las empresas sostienen que el dato refleja una acumulación de deudas de meses anteriores y aseguran que la mora comenzó a estabilizarse.

La morosidad en los créditos otorgados por cadenas de electrodomésticos alcanzó niveles muy elevados durante los últimos meses, aunque las empresas del sector aseguran que el peor momento ya quedó atrás y que los indicadores comenzaron a mostrar una mejora.

Los datos oficiales del Banco Central muestran que la irregularidad de los créditos otorgados por proveedores no financieros para la compra de artículos para el hogar llegó al 44% en febrero. Sin embargo, estimaciones privadas realizadas a partir de la Central de Deudores ubicaron en junio el promedio de mora de las principales cadenas en 50,6%.

El nivel más alto correspondió a Bazar Avenida, con 71,2%, seguido por Coppel, con 63,7%; Frávega, con 57,5%; Musimundo, con 55,6%; Cetrogar, con 52,7%; y Naldo Lombardi, con 29,9%. Los cálculos fueron elaborados por las consultoras EcoGo, Analytica y CEPA.

En las empresas explican que esas cifras no representan una fotografía del comportamiento actual de los clientes, sino el resultado acumulado de una cartera de créditos de hasta 24 meses. Según esa interpretación, buena parte de quienes aparecen actualmente como morosos dejaron de pagar durante períodos anteriores.

El sector sostiene que el pico de incumplimiento se produjo a mediados de 2025 y que, a partir de entonces, las cadenas redujeron la oferta de financiamiento y endurecieron los requisitos para acceder al crédito. Ahora esperan que la mora continúe descendiendo hasta acercarse al 10%, considerado un nivel habitual.

Las cuotas siguen siendo una herramienta central para sostener las ventas, especialmente entre los consumidores de menores ingresos, que tienen dificultades para pagar al contado o acceder a préstamos bancarios.

Las compañías también reforzaron sus estrategias de cobranza, con contactos directos, refinanciaciones y distintas alternativas para regularizar las deudas. En paralelo, buscan estimular la demanda con nuevas promociones y eventos comerciales, mientras esperan que el mercado mantenga niveles de ventas similares a los de 2025.

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