Marcos Juárez se prepara para una elección municipal sin Milei, Macri ni Llaryora
La ciudad cordobesa, que durante años fue considerada el “kilómetro 0” de Cambiemos, elegirá intendente el próximo 6 de septiembre. Hay siete listas, pero ninguna lleva los principales sellos nacionales. Tres candidatos aparecen como los principales protagonistas de una disputa marcada por el vecinalismo.

Marcos Juárez irá a las urnas el próximo domingo 6 de septiembre para elegir intendente en una elección que representa un cambio respecto de los últimos comicios. La ciudad del sudeste cordobés, que durante años fue considerada el “kilómetro 0” de Cambiemos, tendrá esta vez una competencia eminentemente local, sin candidatos oficiales de La Libertad Avanza, el PRO ni el peronismo de Martín Llaryora.
El antecedente que marcó a la ciudad se remonta a 2014, cuando la alianza entre la UCR y el PRO convirtió a Marcos Juárez en su primera gran experiencia electoral territorial. Mauricio Macri utilizó aquel triunfo como símbolo de la expansión de Cambiemos hacia el interior y el municipio volvió a quedar en el centro de la escena en 2018 y 2022.
Ahora, con un padrón de poco más de 24.000 electores, siete listas competirán por la intendencia. Tres candidatos concentran buena parte de la atención. El ex intendente Pedro Dellarossa se presenta por Marcos Juárez Puede y cuenta con respaldo de Macri y del senador Luis Juez, aunque no utiliza los sellos del PRO ni de LLA.
Verónica Crescente competirá por Unión Vecinal. Fue funcionaria de Dellarossa, pero rompió con él en 2022 y enfrentó a Sara Majorel, la actual intendenta. El tercer candidato con posibilidades es Germán Font, de Generación MJ, un dirigente que tuvo funciones en el gobierno provincial y que es considerado cercano al espacio de Llaryora.
La ausencia de LLA resulta llamativa porque el partido de Javier Milei obtuvo el 44,2% de los votos en Marcos Juárez en las legislativas nacionales de 2025. Desde el espacio libertario justifican la decisión por el carácter estrictamente municipal de la elección.
En el entorno de Llaryora, en cambio, consideran positivo que el comicio no se haya convertido en un desembarco libertario. La disputa estará así concentrada en los dirigentes locales, en una ciudad de fuerte perfil agroindustrial que atraviesa además problemas económicos y laborales.
