Escándalo en la UOM: detectan una flota de 11 vehículos que Abel Furlán utilizaba para fines personales
La intervención judicial del sindicato encontró autos y camionetas comprados con fondos de la organización que estaban asignados al ex secretario general y a su entorno familiar. Furlán devolvió los vehículos tras ser notificado de las irregularidades. La Justicia también investiga el manejo de fondos de la UOM.

La intervención de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) detectó que al menos 11 vehículos adquiridos por el sindicato durante la gestión de Abel Furlán eran utilizados para fines personales y familiares. El ex secretario general debió devolver la flota luego de que las autoridades judiciales que actualmente administran la entidad le notificaran las irregularidades.
La lista incluye automóviles, camionetas y utilitarios de distintas marcas y modelos. Entre ellos aparecen una Volkswagen Amarok, un Peugeot 408, dos Honda HR-V, un Peugeot 3008, un Peugeot 2008 GT, un Chevrolet Cruze, una Honda CR-V, dos Peugeot Partner y una Volkswagen Suran.
Uno de los vehículos, un Peugeot 2008 GT modelo 2025, era utilizado por Enzo Furlán, hijo del ex dirigente, quien no integraba la conducción sindical. Según la intervención, el joven se resistió inicialmente a devolverlo y las autoridades debieron cancelar la autorización que le permitía conducirlo.
La auditoría también detectó que varios vehículos contaban con tarjetas azules a nombre de Furlán, pero no tenían completado el formulario 08 necesario para formalizar un cambio de dominio. La intervención no presentó por ahora una denuncia judicial específica por los automóviles, aunque el episodio se incorporó al conjunto de irregularidades bajo análisis.
Furlán está además siendo investigado por la Justicia por el presunto manejo irregular de fondos del sindicato junto con María Soledad Calle, militante de La Cámpora y ex empleada de la UOM.
La investigación judicial analiza un convenio firmado en 2023 con USEM SA, una empresa vinculada a Calle que quedó a cargo de administrar los aportes de los afiliados a cambio de una comisión. La intervención ya suspendió ese contrato y desvinculó laboralmente a Calle.
Mientras avanzan las auditorías, el caso de los vehículos volvió a poner bajo la lupa el uso de recursos de uno de los sindicatos más importantes de la CGT.
