Nepal busca sobrevivientes mientras crece el temor por otra inundación
El aluvión provocado por el colapso de un glaciar dejó más de 390 muertos y unos 1.400 desaparecidos. China vigila un lago de alta montaña que podría desbordarse.

Los equipos de rescate de Nepal y China continuaban ayer con la búsqueda de cientos de desaparecidos tras el aluvión de agua y lodo que arrasó comunidades ubicadas en la frontera entre ambos países. El desastre, provocado por el colapso de un glaciar, dejó más de 390 muertos y alrededor de 1.400 personas desaparecidas, entre ellas turistas extranjeros, peregrinos y miembros de las fuerzas de seguridad.
Las autoridades nepalíes informaron que entre los desaparecidos hay 178 turistas de la India, 127 ciudadanos de Nepal, 65 estadounidenses y 33 británicos. El ejército desplegó helicópteros para evacuar a personas atrapadas y ya logró rescatar a más de un centenar de habitantes de las zonas afectadas.
La magnitud de los daños dificulta las tareas de emergencia. Decenas de puentes fueron destruidos y casi 40 kilómetros de rutas quedaron afectados, mientras enormes cantidades de barro y escombros cubrieron calles, viviendas y vehículos. En algunas zonas, el agua arrastró cuerpos durante cientos de kilómetros.
La situación se complicó todavía más por la posibilidad de una segunda riada. Las autoridades chinas mantienen bajo vigilancia un lago formado de manera natural aguas arriba del puerto de Gyirong, en una zona montañosa cercana a la frontera. Imágenes aéreas permitieron observar cómo el cuerpo de agua se expandió en los últimos días, aumentando la preocupación sobre un eventual colapso.
Expertos del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas, con sede en Katmandú, señalaron que una avalancha proveniente de un glaciar habría desencadenado la inundación repentina. En un sector del río Trishuli, el nivel del agua llegó a subir nueve metros en apenas media hora.
La región del Himalaya enfrenta un aumento de estos fenómenos debido al calentamiento global y al retroceso de los glaciares. Las temperaturas más elevadas vuelven inestables las masas de hielo y aumentan el riesgo de inundaciones repentinas.
El desastre también provocó una respuesta internacional. El presidente estadounidense Donald Trump ofreció asistencia a Nepal y afirmó que Washington está dispuesto a proporcionar “cualquier cosa que quieran” para enfrentar la emergencia.
