El Gobierno pone fondos de la ANSeS en marcha para ampliar el crédito hipotecario
El Ministerio de Economía anunció un programa que utilizará hasta $2 billones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad para fondear a los bancos y abaratar los préstamos destinados a la compra, construcción y refacción de viviendas.

El Gobierno anunció un nuevo esquema para impulsar el crédito hipotecario mediante el uso de recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSeS. El programa contempla licitaciones por hasta $2 billones, equivalentes a unos US$1.333 millones, que serán adjudicadas a los bancos para que puedan ofrecer préstamos hipotecarios con tasas más bajas y plazos extensos.
La primera licitación, por $200.000 millones, está prevista para la próxima semana. Las entidades deberán competir para obtener depósitos del FGS a largo plazo, con colocaciones que irán de uno a cinco años. A cambio, tendrán límites sobre las condiciones de los créditos que otorguen a los particulares.
Los préstamos podrán utilizarse para comprar, construir, ampliar o refaccionar una primera vivienda. La tasa máxima será de UVA más 7,5% anual, mientras que el plazo mínimo será de 15 años. El monto máximo por crédito se fijó en 150.000 UVA, unos US$200.000. “Los bancos pueden prestar a menos tasa, pero no más”, explicó Luis Caputo durante el anuncio.
El Gobierno estima que el programa permitirá financiar unas 18.000 primeras viviendas, aunque la cifra dependerá del monto de los créditos finalmente otorgados. Como referencia, el préstamo hipotecario promedio actual ronda los US$80.000.
Uno de los principales objetivos es resolver el descalce entre los plazos de los depósitos bancarios y los créditos hipotecarios. “Son créditos a 15, 20 o 30 años y los depósitos de los bancos para financiarlos están entre un día y 30 días para plazo fijo”, explicó Caputo.
Según el ministro, una familia que acceda a un crédito para una propiedad de US$106.667 podría afrontar una cuota inicial cercana a $865.000, con un ingreso familiar requerido de unos $3,46 millones. El Gobierno considera que el esquema podría facilitar el acceso a la vivienda para hogares que actualmente destinan sus ingresos al alquiler.
