Quince agentes penitenciarios fueron detenidos por una violenta represión contra presas

La Justicia bonaerense ordenó arrestar a siete hombres y ocho mujeres por hechos ocurridos el 3 de junio en la Unidad 51 de Magdalena. La investigación apunta a un posible esquema sistemático de torturas, vejaciones y abusos sexuales.

Quince agentes del Servicio Penitenciario Bonaerense fueron detenidos por su presunta participación en una serie de abusos y torturas contra mujeres detenidas durante un operativo de represión ocurrido el 3 de junio en la Unidad 51 de Magdalena. Entre los arrestados se encuentran siete hombres y ocho mujeres, incluidas autoridades que ocupaban cargos jerárquicos dentro del penal.

Las detenciones fueron ordenadas durante la madrugada del martes por el Juzgado de Garantías N° 4, a cargo del juez Juan Masi, a partir de una investigación coordinada con la Fiscalía, el Servicio Penitenciario Bonaerense y el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia. El objetivo es preservar pruebas y poner a disposición judicial a los agentes señalados.

La cúpula de la unidad penitenciaria había sido apartada poco después de los hechos. Sin embargo, la investigación avanzó durante los últimos meses a partir de los testimonios de las internas y de la denuncia presentada por la Comisión Provincial por la Memoria (CPM), que interviene como particular damnificada en el expediente.

La Cámara de Apelaciones y Garantías de La Plata consideró que los hechos denunciados excedían un eventual uso excesivo de la fuerza durante un procedimiento. Según los magistrados, los elementos reunidos describen un posible esquema sistemático y deliberado de vejaciones, torturas y abusos sexuales utilizado para castigar, humillar y someter a las detenidas.

El episodio comenzó luego de una pelea entre algunas internas. Un grupo de agentes ingresó a uno de los pabellones para controlar la situación, pero el procedimiento derivó en una situación de extrema violencia. Las mujeres fueron rociadas con gas pimienta, encerradas en sus celdas y obligadas a desnudarse frente a guardias varones.

Ante su negativa, integrantes del Grupo de Intervención ante Emergencias las habrían sacado por la fuerza, mientras continuaban utilizando gas. Algunas detenidas denunciaron haber sido sometidas a distintas formas de tortura y humillación mientras estaban esposadas y semidesnudas.

Entre los episodios denunciados aparecen órdenes de besar las botas de los agentes, asfixia con almohadas impregnadas con gas pimienta y prácticas conocidas como “submarino húmedo”. Al menos dos mujeres denunciaron abusos sexuales, aunque otras fuentes mencionan hasta cinco posibles casos.

Tras varias horas de violencia, tres internas fueron trasladadas a otras unidades. Otra de las detenidas, que permaneció en Magdalena sin asistencia psicológica, intentó suicidarse posteriormente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *