Canadá responde a Trump con nuevos aranceles sobre US$ 20.000 millones en productos
El Gobierno de Mark Carney aplicará tarifas de hasta 50% sobre unos 700 bienes estadounidenses desde septiembre. La medida incluye acero, aluminio, electrodomésticos, herramientas, productos forestales y equipos ferroviarios.

La disputa comercial entre Estados Unidos y Canadá volvió a escalar luego de que el Gobierno canadiense anunciara nuevos aranceles sobre productos estadounidenses por un valor aproximado de US$ 20.000 millones. Las medidas comenzarán a regir el 8 de septiembre y fueron presentadas como una respuesta equivalente a los gravámenes impuestos por Donald Trump a las exportaciones canadienses.
El esquema contempla tarifas del 15%, 25% y 50% sobre unos 700 productos. El aumento más importante alcanzará al acero y al aluminio provenientes de Estados Unidos, cuyos aranceles se duplicarán hasta llegar al 50%.
La lista de bienes afectados incluye productos de consumo cotidiano y bienes industriales. Entre ellos aparecen papel de aluminio, electrodomésticos como lavarropas, cocinas y lavavajillas, indumentaria, herramientas, productos forestales, pescado, locomotoras y estructuras de acero.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, había prometido responder “dólar por dólar” a las medidas estadounidenses. Sin embargo, reconoció que la decisión tendrá consecuencias para los consumidores de su país, ya que podría elevar los costos y reducir la variedad de productos disponibles.
Canadá importa anualmente alrededor de US$ 272.000 millones en bienes estadounidenses. Por su menor tamaño económico, los especialistas consideran que las represalias tendrán un impacto limitado sobre Estados Unidos, aunque la disputa genera preocupación en sectores industriales y comerciales de ambos países.
La tensión también comienza a tener consecuencias políticas en Estados Unidos. Legisladores republicanos de estados fronterizos y regiones con fuertes vínculos comerciales con Canadá cuestionaron la estrategia de Trump. Michigan, Maine e Iowa aparecen entre los territorios donde el conflicto podría influir en las elecciones legislativas de noviembre.
La industria automotriz constituye uno de los principales focos de tensión. Canadá mantendrá un arancel del 25% sobre los vehículos estadounidenses y conservará mecanismos que permiten a determinadas empresas importar automóviles desde Estados Unidos sin pagar tarifas dentro de ciertos límites.
Trump, por su parte, amenazó con elevar hasta el 50% los aranceles sobre automóviles y autopartes canadienses. La medida podría afectar especialmente a la industria canadiense, que exporta más del 90% de los vehículos que produce.
La escalada comercial se suma a otras decisiones de la administración Trump que generaron críticas entre empresarios y legisladores republicanos, mientras el aumento del costo de vida continúa entre las principales preocupaciones de los estadounidenses.
