El Gobierno pone en pausa la reforma de propiedad privada y prioriza su agenda económica

La iniciativa pierde protagonismo en Diputados mientras el oficialismo concentra sus esfuerzos en dos proyectos considerados estratégicos: la Ley de Inocencia Fiscal y la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central.

La Libertad Avanza decidió bajar el ritmo del tratamiento del proyecto de Propiedad Privada en la Cámara de Diputados y concentrar su capital político en las reformas económicas que considera prioritarias para agosto. La decisión se produjo después de las dificultades que el oficialismo enfrentó en el Senado durante el tratamiento de otras iniciativas.

La Casa Rosada busca ahora avanzar principalmente con la Ley de Inocencia Fiscal y la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. Ambos proyectos son considerados centrales dentro de la segunda etapa del programa económico de Javier Milei y requieren negociaciones con bloques aliados y sectores dialoguistas para alcanzar las mayorías necesarias.

El proyecto de Propiedad Privada ya fue girado a Diputados y quedó en condiciones de comenzar su recorrido por las comisiones de Asuntos Constitucionales y Legislación General. Sin embargo, el oficialismo decidió que la iniciativa no tendrá el mismo nivel de prioridad que las reformas económicas.

La estrategia responde también a una necesidad política: evitar que un nuevo debate conflictivo en el Congreso termine afectando otras iniciativas consideradas más importantes para el Gobierno. La discusión sobre la propiedad privada generó tensiones dentro del Senado y dificultades para reunir los respaldos suficientes.

El oficialismo pretende aprovechar las próximas semanas para ordenar su agenda parlamentaria y construir acuerdos alrededor de los proyectos económicos. La intención es que la reforma del Banco Central y la Ley de Inocencia Fiscal avancen antes de que termine agosto.

De esta manera, la iniciativa sobre propiedad privada queda temporalmente relegada, aunque no fue retirada del Congreso. Su tratamiento dependerá de cómo evolucione la negociación parlamentaria y de la capacidad del Gobierno para conseguir respaldos para sus principales reformas.

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