El paso Cristo Redentor lleva 27 días cerrado y los transportistas reclaman por las pérdidas

El principal cruce terrestre entre Argentina y Chile superó el récord de días consecutivos de cierre registrado en 2023. Las empresas de transporte aseguran que cada camión pierde unos US$600 diarios mientras continúan las restricciones por nieve y viento.

El paso internacional Cristo Redentor atraviesa uno de los períodos de cierre más prolongados de los últimos años. El cruce permanece inhabilitado desde hace 27 días y ya superó el récord anterior de 26 jornadas registrado en 2023, mientras las empresas de transporte denuncian pérdidas millonarias.

El cierre responde a las condiciones meteorológicas en la cordillera. Las intensas nevadas y los fuertes vientos mantienen el riesgo para la circulación y obligan a las autoridades de Argentina y Chile a sostener la interrupción del tránsito.

Los gobiernos de ambos países informaron que realizaron tareas de despeje en la ruta y que el camino fue liberado hasta las inmediaciones del túnel internacional. Sin embargo, los pronósticos de nuevas nevadas y ráfagas impiden por el momento garantizar condiciones seguras para reabrir completamente el paso.

La situación tiene un fuerte impacto sobre el transporte de cargas. Las empresas aseguran que los camiones permanecen demorados durante días y estiman que las pérdidas alcanzan un promedio de US$600 diarios por unidad.

Para los transportistas, el problema no se limita al costo directo de mantener los vehículos detenidos. Las demoras alteran los cronogramas de entrega, generan gastos adicionales y afectan la planificación de las operaciones comerciales entre ambos países.

El Cristo Redentor constituye uno de los principales corredores terrestres para el intercambio comercial entre Argentina y Chile. Su cierre repercute especialmente sobre el transporte de mercaderías y genera un efecto acumulativo cuanto más tiempo permanece interrumpido.

Los empresarios del sector cuestionaron la duración de las restricciones y reclamaron mayor previsibilidad. Las autoridades, en cambio, sostienen que las condiciones climáticas obligan a priorizar la seguridad y que cualquier reapertura debe realizarse cuando existan garantías suficientes.

El récord de 27 días evidencia la magnitud del fenómeno meteorológico y sus consecuencias económicas. Cada jornada adicional incrementa los costos para transportistas y empresas que dependen del corredor internacional.

El principal interrogante ahora es cuándo podrá restablecerse el tránsito de manera segura. Mientras continúen las nevadas y los fuertes vientos, el paso seguirá cerrado y los camiones continuarán acumulando pérdidas.

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