El Gobierno busca ponerle un freno al dólar y apuesta a estabilizar el mercado cambiario
El equipo económico comenzó a desplegar una serie de medidas orientadas a contener la cotización del dólar y evitar nuevos episodios de volatilidad. En ese marco, el Tesoro realizó una venta de divisas por US$150 millones, la primera intervención oficial de este tipo desde octubre del año pasado, en una señal que el mercado interpretó como un intento de marcar un límite para la evolución del tipo de cambio.

La operación coincidió con una jornada en la que el Banco Central tampoco intervino mediante compras de reservas, cortando una extensa secuencia de 135 ruedas consecutivas. La combinación de ambas decisiones fue leída por operadores financieros como parte de una estrategia coordinada para sostener la estabilidad cambiaria en un contexto de mayor demanda de dólares.
Durante julio, el tipo de cambio mostró escasas variaciones y acumuló un incremento de apenas un peso, un comportamiento que el Gobierno considera consistente con su objetivo de reducir la incertidumbre financiera y consolidar el proceso de desaceleración inflacionaria.
Desde el Ministerio de Economía sostienen que la prioridad continúa siendo preservar el equilibrio macroeconómico, evitar movimientos bruscos en el mercado cambiario y fortalecer la confianza de los inversores. En ese sentido, las autoridades aseguran que cuentan con herramientas suficientes para intervenir cuando resulte necesario y mantener bajo control las expectativas del mercado.
Los analistas, en tanto, observan con atención la evolución de las reservas, el flujo de divisas y la reacción de los operadores frente a las decisiones oficiales. La estabilidad del dólar aparece como uno de los principales desafíos para la política económica en los próximos meses y será un factor clave para la evolución de los precios y de la actividad.
